Desde el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (en adelante SESNSP o Secretariado Ejecutivo) se impulsó la creación de un Modelo Nacional de Policía que permita la articulación de esfuerzos entre la Guardia Nacional, las Policías Estatales y Municipales, así como los requerimientos del Ministerio Público. Lo anterior, con la finalidad de mejorar tanto la realidad, como la percepción de seguridad en el país.
Fue así que el 8 de julio de 2019, durante la XLIV Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública, mediante el Acuerdo 04/XLIV/19, se aprobó la creación del Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica (en adelante MNPJC o Modelo). El presente artículo busca clarificar cuáles son los principales componentes del mencionado Modelo, así como sus implicaciones.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2019, a nivel nacional, el 67.2% de la población mayor de 18 años, considera que la inseguridad es el problema más importante que aqueja al país. Es en ese contexto que se vuelve necesario generar acciones que permitan incrementar la percepción de seguridad en la población.
En primer lugar, es preciso mencionar que uno de los objetivos centrales del Modelo, es el cambio en la visión de “un cuerpo represivo del Estado” a una de “facilitador de la vida social”. Así, el Modelo es una apuesta que busca prevenir el delito, disminuir la incidencia delictiva, mejorar la percepción de seguridad, e incrementar la confianza en las instituciones de seguridad pública. Para lo cual, se incorporan diversos componentes en la estructura de los cuerpos policiacos, y al mismo tiempo se busca generar una estrategia mucho más fortalecida en términos de actuación y eficacia.
Al respecto, el Modelo Nacional de Policía se divide entre componentes generales y específicos, mismos que se analizan a continuación.
Componentes generales:
- Medición del problema. Uno de los principales componentes es la medición y evaluación con base en resultados. De manera específica, el Modelo propone el establecimiento de una matriz de resultados que garantice identificar el punto de partida de indicadores clave, así como los objetivos a los que se quiere llegar.
En ese contexto, la estrategia de medición se desglosa en acciones específicas como lo son: 1) Documentación de mejores prácticas a nivel nacional e internacional de los indicadores clave, 2) Establecimiento y/o mejora de sistemas existentes de medición de productividad policial, 3) Generación de mapas que permitan identificar incidencia delictiva, 4) Monitoreo de fuentes externas de información, y 5) Organización sistemática de la información.
- Sostenibilidad financiera. El principal objetivo de este componente, es evitar que los recursos destinados a seguridad pública varíen tanto año con año. En lugar de ello, el MNPJC busca garantizar que se cuente con recursos etiquetados de manera clara, que permitan el reclutamiento (incluyendo los salarios competitivos), equipamiento y profesionalización de la fuerza policial.
- Policía de calidad. Este componente implica tanto la generación de garantías hacía la fuerza policial, como en su desempeño. Es decir, busca mejorar las condiciones de trabajo de las y los policías, a partir de componentes como la profesionalización, certificación, el servicio profesional de carrera basado en el desempeño, la distribución equitativa de turnos de trabajo, el equipamiento adecuado, entre otros. Y, por otra parte, garantizar una mejora en su desempeño, por ejemplo, a partir de elementos como la rendición de cuentas, mecanismos de evaluación y garantizar el personal suficiente para atender cada región.
- Normatividad. En el ámbito de normatividad, destaca la identificación de elementos clave a impulsar: definición de facultades y competencias de las y los policías en materia de investigación del delito, recepción de denuncias, atención a víctimas y justicia cívica.
Componentes específicos:
- Policía municipal. Dentro de este componente, destaca el elemento de policía de proximidad. Al tener claro que la policía municipal es el primer respondiente ante una situación de emergencia o bien, de conflicto en un área determinada; se busca que la intervención se encuentre enfocada precisamente en la solución del problema, en lugar de simplemente ser un elemento de uso de la fuerza. Así, el Modelo busca fortalecer las herramientas de reacción de las y los policías municipales desde un enfoque de confianza y cercanía a la sociedad.
- Justicia cívica y trabajo en favor de la comunidad. Bajo la misma lógica de la resolución de conflictos, este componente por un lado evitar el escalamiento de un conflicto, y por el otro, generar vínculos con la comunidad, tanto de parte de las y los policías, como de las personas infractoras.
- Policía estatal. Dentro de este componente, destaca el fortalecimiento de las facultades y capacidades de investigación para la policía estatal. En ese contexto, se busca que la policía estatal pueda ser un apoyo en la ampliación de capacidades del Ministerio Público.
A partir de lo anterior, es posible reiterar que el MNPJC busca fortalecer la actuación policial desde un enfoque mucho más cercano y de apoyo a la ciudadanía en lugar de una visión punitiva.
Sin embargo, a pesar de que el Modelo establece componentes esenciales para lograrlo, la realidad es que ello no se traduce en acciones concretas que permitan alcanzar los objetivos del Modelo. Incluso la identificación de pasos a seguir por parte del Modelo, se limita al establecimiento de comisiones de trabajo, por lo que se requiere establecer acciones que garanticen el desarrollo de dichos componentes, así como una articulación efectiva entre todos los niveles de gobierno.

